Patología Neurológica Infantil durante el confinamiento. Guía para familias

9 En estos tiempos en los que hemos podido ver a nuestros hijos trabajando en casa, seguro que muchos padres han podido apreciar mejor las dificultades que algunos de ellos tienen para prestar atención, organizarse o comprender las lecciones, con la dificultad añadida de haber cambiado a una enseñanza a distancia para la que muchos no estaban preparados. Cuando existe un problema o dificultad del aprendizaje es importante identificarlo pronto y realizar algunas medidas básicas antes de plantearnos estudios más profundos o incluso tratamientos pedagógicos o farmacológicos. Aunque los problemas de aprendizaje suelen ser detectados en el colegio, es frecuente que sean los padres los que observen esas dificultades en su domicilio, especialmente cuando el esfuerzo personal no se corresponde con los resultados académicos. Los princi- pales problemas que se pueden observar son los siguientes: • Dificultad para la comprensión de textos: el niño con dificultades en la lectoescritura dedicará mucho tiempo a tareas de lectura, y presentará dificultades para comprender el contenido, para resumirlo o para extraer las ideas fundamentales. Estas dificultades pueden ser especialmente importantes en la comprensión de problemas matemáticos. • Dificultades para mantener la atención: el niño con problemas de atención tarda mucho en hacer las tareas, se distrae con mínimos estímulos y comete múltiples errores por descuido. • Dificultades en la organización: muy relacionado con lo anterior, es frecuente que las personas con problemas de aprendizaje tengan dificultad para organizar sus ideas y para plasmarlas por escrito. • Hábito de estudio: es fundamental crear un hábito de estudio con un horario regular. Ahora que están en casa, deben tener una hora fija de levantarse y ponerse a realizar las tareas. Por las tardes también deben tener un horario, siendo recomen- dable que lo plasmen por escrito según las asignaturas y actividades que tengan cada día. • Lugar de estudio: lo ideal es que tenga un lugar tranquilo para estudiar, preferiblemente en su habitación, que esté recogido y sin distracciones. Si esto no es posible, tiene que estar en un lugar lo más silencioso posible, evitando tener encendida la televisión. • Descansos: hay que programar descansos, que deben ser breves, y a ser posible sin realizar actividades de las que les cueste desconectar, como ver la televisión o jugar con consolas. Los periodos de atención son tanto más cortos cuanto más pequeño es el niño. Además, es bueno cambiar de actividad, intercalando las actividades más pesadas con otras que le resulten más agradables. • Mejorar las técnicas de estudio mediante esquemas y mapas conceptuales, destacando lo importante y relacionando bien los conceptos. • Evitar distracciones: el teléfono móvil debería estar apagado durante el tiempo de estudio y, si es posible, fuera de la habi- tación, ya que es una fuente de distracciones. De manera puntual se podría usar para consultar dudas, pero todos sabemos que la mayoría de los adolescentes no lo suelen utilizar para eso. • Ser constantes. • Aprovechar que los padres están más en casa (durante el confinamiento) para apoyarles más, darles explicaciones de lo que no han entendido, corregir, supervisar, preguntar. No se trata de estar encima o al lado, pero sí disponibles. Siempre con una actitud exigente, constante, positiva y motivadora. • Que los padres no olviden las tutorías con los profesores vía e-mail , ni de contactar con algún profesor específico o pedagogo conocido, para que ayuden al niño con trastorno de aprendizaje telemáticamente y de forma suplementaria. En los casos en los que persisten los problemas de aprendizaje, sería necesario realizar una valoración por el equipo de orientación psicopedagógica (EOEP) del colegio. Dado que en la situación actual no es posible realizar esta valoración, sería recomendable contac- tar con el tutor del niño para comentar las dificultades observadas y tratar de adaptar lo más posible la exigencia mientras dure la educación a distancia. Posteriormente se podría plantear el estudio por parte del EOEP y la derivación, si es preciso, al neuropediatra. Los problemas de aprendizaje son, en muchas ocasiones, consecuencia de una mala técnica de estudio y de unos malos hábitos, o de un esfuerzo insuficiente. Antes de plantearse la posible existencia de un trastorno del aprendizaje, es recomendable valorar cuánto y cómo está estudiando el niño y tomar medidas básicas para mejorar el aprendizaje. En los casos en los que persista la sospecha de un trastorno de aprendizaje, sería recomendable realizar un estudio, pero sabiendo que en estos casos la derivación no es urgente.

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