CINE Y PEDIATRIA 7
86 publicado: sábado 5 de marzo de 2016 Cine y Pediatría [321] E n el año 2014, un director estadounidense tan especial como Richard Linklater nos regaló la película Boyhood (Cine y Pediatría 247), un canto al poder de la infancia y al poder de lo cotidiano y que fue todo un experimento cinematográfico grabado durante doce años (la producción más larga en la historia del cine). El subtítulo, “Momentos de una vida”, nos describe las claves de la película. En ese mismo año 2014, y aprovechando la estela del título, una joven directora francesa tan especial como Céline Sciamma nos regala Girlhood , la película que cierra la trilogía de películas que hablan de la identidad sexual, de la importancia del género en la construcción de uno mismo, de los sentimientos de ambigüedad entre adolescentes y del trastorno que conlleva el hecho de sentirse diferente (las otras dos películas, ya tratadas en Cine y Pediatría , son Lirios de agua , del año 2007 [Cine y Pediatría 294] y Tomboy , del año 2011 [Cine y Pediatría 257]). El subtítulo “Bande de filles”, título original en francés, nos describe las claves de la película. “ GIRLHOOD ”, rebeldes de extrarradio y diamantes en el cielo
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