CINE Y PEDIATRIA 8
192 Cine y Pediatría [391] Les supone una desgravación, fármacos desechables para pacientes desechables” , “Todo esta máquina la impulsa la culpa” o “A lo mejor la redención está en la lucha, Dios posee la cabeza y el diablo las pelotas”. Y es que El jardinero fiel se puede sintetizar en la suma de seis nombres y distintas nacionalidades para crear una obra denuncia del mundo y para el mundo. Y de la que surgió una canción mágica… El británico John Le Carré escribió el libro, verdadero best-seller , y el brasileño Fernando Meirelles nos dejó una película fiel e inolvidable. Para ello utilizó la historia de amor y vital de dos actores británicos de lujo, Ralph Fiennes y Rachel Weisz. El español Alberto Iglesias escribió la BSO y entre esa música, un tema central producto del keniata Ayub Ogada, un tema por título “Kothbiro”, que significa “lluvia venidera” y que fue esencial para depositar la emoción y la conciencia, pues atesora una letra tan mágica como su historia: “No somos más que una gota de luz, una estrella fugaz, una chispa tan solo en la edad del cielo. No somos lo que quisiéramos ser, solo un breve latir en un silencio antiguo con la edad del cielo. Calma, todo está en calma, deja que el beso dure, deja que el tiempo cure. Deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo. No somos más que un puñado de mar, una broma de Dios, un capricho del sol del jardín del cielo. No damos pie, entre tanto tic-tac, entre tanto big bang solo un grano de sal en el mar del cielo. Calma, todo está en calma, deja que el beso dure, deja que el tiempo cure. publicado: sábado 08 de julio de 2017
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