CINE Y PEDIATRIA 8
220 Cine y Pediatría [396] marchante de arte y prestamista judío y amigo de la familia, Isak Jacobi (Erland Josephson). La película da un vuelco, donde el fuego purifica, el fuego libera, la familia prevalece y Emilie y sus hijos pueden recuperar su vida anterior. Y el discurso final del tío Gustav Adolf es toda una declaración de intenciones sobre la vida, en la comida de celebración del nacimiento de los hijos gemelos de Emelie: “Mi sabiduría es simple. Habrá quien la desprecie, pero me importa muy poco… De aquí en adelante los Ekdahl no saldremos al mundo a ver cómo están las cosas. Ni pensarlo. No estamos preparados para semejantes excursiones. Ignoraremos las cosas grandes. Viviremos en nuestro pequeño mundo. Nos contentaremos con eso y lo cultivaremos y lo haremos mejor. Y, aunque repentinamente llegue la muerte, se abra un abismo, aúlle la tormenta y el desastre se cierna sobre nosotros. Todas esas cosas las sabemos. Pero no pensemos en cosas tan desagradables. Los Ekdahl amamos nuestras ilusiones. Quitad a un hombre sus ilusiones y se volverá loco y se azotará. Debemos comprender a las personas para poderlas amar y no criticarlas. Debemos comprender el mundo, la realidad y, con plena conciencia, criticar su absurda monotonía. No os entristezcáis, estimados artistas. Actores y actrices, sois quienes debéis darnos esos escalofríos sobrenaturales. O mejor aún, nuestras más profundas emociones. El mundo es una cueva de ladrones y la noche está cayendo. El mal publicado: sábado 12 de agosto de 2017
RkJQdWJsaXNoZXIy MTAwMjkz