CINE Y PEDIATRIA 8
222 Cine y Pediatría [396] termina con un homenaje, cuando Emelie despierta de nuevo la afición por al teatro de Helena Ekdahl con un ejemplar recién publicado de “Un sueño” de August Strindberg, cuyo teatro tuvo tanta influencia en la obra de Bergman. Y la lectura que hace su abuela, mientras Alexander se acuesta en su regazo: “La mentira y la realidad son una. Todo puede acontecer. Todo es sueño y verdad. El tiempo y el espacio no existen. Y sobre la frágil base de la realidad, la imaginación teje su tela y diseña nuevas formas, nuevos destinos”. Y final con fundido en negro y en rojo. Con Fanny y Alexander logró recrear Bergman de forma excepcional la atmósfera de su infancia, mitad vivida, mitad imaginada , y revisitar la mayoría de las obsesiones desperdigadas por su cine. Con una esplendorosa puesta en escena y su proverbial y magnífica dirección de actores, Bergman nos brindó una maravillosa galería de personajes y una historia desconcertante en la que, como en los clásicos cuentos de hadas, se opone lo mejor y lo peor de la infancia : la fascinación por la vida que empieza a descubrirse y los terrores de las pesadillas. Y, en medio de todo, el arte y el poder de la imaginación, por medio de los cuales un Alexander-niño o un Bergman-demiurgo se sobreponen a la realidad confundiéndola con la ficción . Con ello la película obtuvo cuatro premios Oscar , entre ellos Mejor película extranjera, Mejor diseño de vestuario, Mejor dirección artística y Mejor fotografía, todas merecidas, pero quiero destacar la dirección de actores –soberbios cada cual en su papel– y, especialmente, la mágica fotografía de Sven Nykvist . Y, con ello, perviven en la retina escenas inolvidables. Hay que destacar las muchas escenas familiares alrededor de la comida, con un contraste que va del gris de la comida en la casa del obispo a la luz de la comida final del bautizo de los recién nacidos gemelos, hermanos de Fanny y Alexander. O cuando la familia (incluidas las criadas) escucha sentada en el salón la lectura de la Sagrada Escritura en la fiesta de Navidad. O la estremecedora escena de los gritos desgarradores de la madre ante el féretro del marido, la terrible escena de los azotes, la conmovedora de la madre que abrazada a Alexander en el desván como una Piedad, la abuela Helena revisando las fotos antiguas, o publicado: sábado 12 de agosto de 2017
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